| Otro punto de vista de la Battle Zaragoza |
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| Team - Slalom Team News |
| Tuesday, 11 May 2010 00:05 |
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There are no translations available. Aunque todos sabemos cómo fue la exitosa cita con el slalom, nuestros riders dan su visión personal del evento. ¿Cómo lo vivieron? ¿Qué se les pasó por la cabeza? Ellos nos lo cuentan:
Opinión y resumen del finde de la Battle de Zaragoza 2010 (by krys): El viernes cogimos carretera y manta desde Barcelona-Gavà dirección Zaragoza. Allí nos esperaba una ruta seguida de una cena con la gente de Zaragoza y los venidos de todas partes de España (desde Santander hasta Sevilla, pasando por Madrid, Valencia, Tarragona, Lleida, …) plagadas de bienvenidas, saludos, reencuentros y buen rollo. El sábado la battle empezaba tempranito, así que tocó madrugar. Desde el principio todos estábamos algo preocupados por el suelo, ya que resbalaba bastante. Esto se hizo aún más evidente tras la caída y lesión de uno de los patinadores de la categoría amateur. Durante la mañana se hicieron las rondas de amateur y las 5 primeras de pro. Hicimos un descanso para ir a comer y reponer fuerzas todos juntos (más de 70 personas!) y retomamos la battle con los últimos 3 grupos de clasificatorias.
Ya de entrada el nivel era muy alto (me atrevería a decir que ha sido sino la battle con más nivel, sí de las que más) y la “lucha” para pasar de ronda era dura. En mi caso se le sumó que me tocó en clasificatoria con Toni y con Jon, lo que no hacía un grupo duro sino imposible. Siendo consciente de ello, teniendo en cuenta las condiciones del suelo y que venía tocada de una de la muñeca de la battle de Burgos preferí no arriesgar y hacer algo poco técnico e intentar que quedara bien. Una vez acabó la primera ronda me ofrecí para echar una mano juzgando, junto con Eddo (Javier Celaya) y Perok (Pedro Roa), que los jueces. El resto de la battle fue muy emocionante. Para mí las sorpresas fueron Joss (Jose Manuel Gutiérrez, de Santander), que se coló en la final de consolación por sorpresa pero muy merecidamente, Aleix, que pese a entrenar con él cada semana me dejó con la boca abierta, y Jon, que aún siendo el patinador con el que más tiempo entreno se sacó unas rondas en la final impresionantes.
Tras la battle y la entrega de premios hubo una ruta a la que no fuimos por el cansancio acumulado. Algunos sí que fueron y nos reunimos con ellos para cenar y echar unas risas. El domingo amaneció con el suelo mojado, así que la masterclass que había prevista se tuvo que mover a un sitio cubierto. Dividimos a la gente en dos grupos según el nivel para que todos pudieran aprovechar al máximo el tiempo. La intención era no tanto darles trucos que les salieran en el momento sino darles unos pocos consejos para hacer los trucos, de manera que cuando volvieran a sus casas supieran cómo se tienen que hacer los trucos y en qué fallaban. El ambiente también fue muy bueno y me quedo con la sensación de que a la gente le gustó (espero no equivocarme). Se me hizo algo corta y me hubiera gustado haber tenido algo más de tiempo, pero todo el fin de semana ha pasado volando, incluida la masterclass.
Finalmente me gustaría agradecer a ZaragozaFreeskate y a SlalomSeries el trabajo y el esfuerzo que han puesto en la organización de este fin de semana. Ha habido una battle, 4 comidas y 3 rutas con un montón de gente y no ha fallado absolutamente nada. Lo único que se puede hacer es felicitarles y agradecerles todo lo que han hecho para que los que nos hemos acercado hayamos pasado un finde tan bueno.
Battle Zaragoza por Jon Larrucea. La fecha se acercaba muy rápidamente y casi sin darme cuenta ya estaba haciendo las maletas. Finalmente nos íbamos siete personas desde Gavà y Castelldefels. Con la ayuda del padre de Caty que nos prestó una furgoneta, que más tarde se haría famosa, pudimos emprender el viaje todos juntos. Conduciendo hasta aproximadamente la mitad del trayecto, nos pasaron cosas como que la furgoneta no tirase en las subidas y nos adelantasen los camiones o que nos parasen los Mossos d’esquadra. Ya oscureciendo llegamos a Zaragoza, en aquella furgoneta blanca y cochambrosa. Nos esperaba Eddo para guardar las maletas en su piso, donde nos quedaríamos solo a pernoctar, prácticamente. Acto seguido y sin casi tener tiempo para hablar con los patinadores que nos íbamos encontrando, tuvimos que adherirnos a la ruta popular organizada por patinarzaragoza que ya había empezado 15 minutos antes.
La ruta fue sencilla y hubo tiempo para reencontrarse con viejos conocidos y charlar un poco con gente que no veía desde la temporada pasada. Debo reconocer que me sorprendió lo “patinable” que es dicha ciudad y la cantidad de carriles bici que hay. El cansancio del viaje junto con la ruta hicieron que me entrara hambre con fuerza y pese haber propuesto la organización una cena en un kebab bastante decente, entre Aleix y yo reunimos un pequeño grupo que prefería coger un bocata y reunirse en el kebab para cenar. La noche terminó en casa de Eddo, hablando hasta las tantas e imaginando como sería el día siguiente pues al menos a mi me preocupaba la competencia feroz que tendría que afrontar desde bajas clasificatorias. Al día siguiente nos levantamos a las 6:30 y mi cuerpo no respondía a los estímulos del despertador. Estaba agotado y aún me esperaba un día de lo más duro aunque no me imaginaba cuanto. Al llegar al pabellón nos pusimos a marcar los puntos, con algún que otro contratiempo, y a hablar con la gente que no habíamos visto el día anterior. Yo me encontraba un poco mal y no me puse los patines hasta que no pasaron unas cuantas horas aunque desde el primer momento ya habían patinadores calentando y practicando trucos técnicos, hecho que me impactó un poco puesto que algunos de ellos tendrían que patinar hasta las 8 de la tarde. Cuando por fin me decidí me di cuenta que lo que contaban del suelo era verdad: resbalaba muchísimo y otra cosa que no habían dicho era que tenía ondulaciones. Por suerte llevaba unas ruedas Seba deluxe nuevas por completo y a medida que iba patinando me iba adaptando al suelo y cambiando la forma e intensidad del patinaje.
Competía en la última clasificatoria contra krys y Toni por lo que tenía tiempo suficiente para calentar. Más tarde se dio a conocer que después de la 5ª clasificatoria nos iríamos a comer y ya me relajé por completo, fuera patines. Durante una de las clasificatorias, Antonio, un chico de Valencia, cayó posiblemente por lo comentado antes del suelo y tuvo que ser trasladado al hospital más cercano por fractura de muñeca. Este hecho me trastocó bastante y los trucos ya no los lanzaba con la misma fuerza por temor a una caída similar. Durante la comida pudimos relajarnos y comentar la jugada. Aunque las raciones eran más frugales de lo que me hubiera gustado, no salí con hambre de aquel local pero sí más contento y animado además me empecé a encontrar mejor físicamente. Pasaban las rondas y no me sentía cómodo con nada. Los trucos no salían como yo quería. La gente parecía un poco apagada, concentrada en pasar de ronda. Llegó un momento en que quedaban dos semifinales. La primera, con Adrián, Spook, Victor y Joss (la gran sorpresa y alegría que me llevé de la battle). Aunque los cuatro son grandes patinadores, Adrián y Spook lo tendrían relativamente fácil para pasar a la final mientras que en la segunda semifinal (Toni, Paul, Chuchi y yo) los clasificados no estaban tan claros. De hecho por momentos pensé que me quedaba en semifinales después de ver la actuación de Paul en sus primeras rondas.
Después de un pequeño descanso los jueces deciden que paso a la final como primero de grupo junto con Toni y esto me levanta un poco la moral (en medio de una competición no puedo hacer un ranking, luego, viendo el video, veo las cosas mucho más claras) Me mentalizo, veo a Adrián muy fuerte y lanzando trucos muy largos pero me concentro, me aprieto los patines, pienso en que el suelo es perfecto y llevo las ruedas nuevas, no puedo fallar. Comienza la final y soy el tercero en salir. Quiero intentar un truco que intenté en Burgos y no me salió. Entrenando sale a veces pero es que si consigo hacerlo supondría una ventaja ante mis rivales, el footgun spin. Para mi sorpresa consigo realizarlo y actúa como una inyección de moral en mí. Por fin me siento a gusto y esa primera ronda estuve por encima de mi nivel normal. A partir de ese punto ya fui más relajado y un poco más confiado aunque tendría que mantener el listón si quería terminar primero. Se acaba la battle, fuera tensión, es hora de reponer fuerzas. Esperamos un poco más en el pabellón para la entrega de premios, a grabar unos comentarios apoyando la educación y decir algunas palabras ante el micro y a cenar al fresco, uno de mis restaurantes favoritos. Risas, buen humor, comida hasta la saciedad… esa noche fue genial y quedará para la posteridad. Al terminar fuimos directos a dormir puesto que al día siguiente teníamos preparada una masterclass que a pesar de la lluvia se pudo impartir y en la cual los alumnos pudieron aprender algunas bases de trucos. Nunca antes había enseñado en plan ”serio” y la verdad es que me gustó y volvería a hacerlo. El fin de semana no dio para mucho más. Despedidas, algunas risas más, abrazos, besos y de vuelta a Gavà. Conduje todo el trayecto de vuelta y si no fuese por el cachondeo que había allí me habría dormido al volante de nuestra querida furgo-fiesta. Ya había acabado, parecía mentira y solo faltaban unas horas para mi primera clase del día: contabilidad…
Vuelta a la competición...y encima de anfitrión!(rima ^^) Por "el poeta" Tanatoss: Hacía pocas semanas que había empezado a saborear una vez más el ambiente de una battle nacional en Burgos: caras conocidas, buen ambiente, rutas, comidas...pero sobretodo mucha gente haciendo slalom del bueno :)... Y casi no había pasado un mes y ya se estaba echando encima la battle de casa, la Battle Zaragoza.
Una pena por Antonio de Valencia, que se lesionó :S (muchos ánimos desde aquí!). Es algo que marcó la competición y a los participantes.
Una vez acabado amateur, comenzamos la parte de Pro.
Llegamos a la final...Toni, Jorge, Jon y yo :O:O:O qué miedito, ¡menudo nivel!
Poco después, comimos en el centro de historia, por mi parte muyyyyy a gusto, y casi sin tiempo de acabar, me tuve que ir, casi sin tiempo de disfrutar la despedida.
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